La ruta del olivo: el nuevo circuito turístico entre campos bonaerenses
Coronel Dorrego y otras localidades vecinas del sur provincial enhebran visitas a plantaciones y degustaciones de un producto que se consolida

A poco más de 500 kilómetros de la Ciudad de Buenos Aires, el sudoeste bonaerense comienza a consolidarse como un nuevo destino de turismo rural y gastronómico. Entre sierras y campos, distintas localidades ofrecen visitas a olivares, degustaciones y experiencias vinculadas con la producción de aceite de oliva.
La llamada Ruta del Olivo, creada por resolución provincial en abril de 2025, reúne emprendimientos de alrededor de una docena de distritos. El principal polo productivo es Coronel Dorrego, considerado la capital provincial del olivo.
Un recorrido entre olivares y degustaciones
La región cuenta con más de 2.500 hectáreas de olivos distribuidas en unas 40 explotaciones. Además de Coronel Dorrego, se destacan Bahía Blanca, Tornquist, Puán, Tres Arroyos y Villarino.
Los visitantes pueden recorrer plantaciones, conocer el proceso de elaboración del aceite, participar de catas y almuerzos y comprar productos directamente a los productores.
Algunas fincas también ofrecen propuestas de turismo rural, picnics, hospedaje y actividades para familias.
Coronel Dorrego, el corazón de la ruta
Coronel Dorrego concentra alrededor del 48% de la producción olivícola provincial y exporta cerca del 80% del aceite de oliva orgánico que produce.
El clima y las características del suelo de la zona presentan condiciones similares a las del Mediterráneo, favoreciendo la producción de aceites de oliva virgen extra de alta calidad.
Entre las variedades más cultivadas se encuentra la Arbequina, que representa aproximadamente el 59% de la superficie, seguida por otras como Coratina, Frantoio y Arbosana.
Experiencias que combinan campo y gastronomía
En distintas localidades, los productores transformaron sus establecimientos en espacios abiertos al turismo.
En algunas fincas se realizan visitas guiadas durante la cosecha, recorridos por las fábricas y degustaciones, mientras que otras incorporan propuestas gastronómicas vinculadas con la cocina mediterránea.
En Tornquist, por ejemplo, también se elaboran cosméticos naturales a base de aceite de oliva, como cremas, bálsamos y jabones artesanales.
La oferta se completa con actividades como cursos de cata, encuentros gastronómicos y propuestas para niños.
Un circuito que sigue creciendo
La producción de aceite de oliva se convirtió en una actividad en expansión en el sudoeste bonaerense. Actualmente, la región representa alrededor del 2% de la producción nacional y genera más de un millón de litros anuales.
Para conocer varias de las fincas y aprovechar las diferentes experiencias, productores de la zona recomiendan dedicar dos o tres días al recorrido.
Así, la Ruta del Olivo propone una escapada diferente desde Buenos Aires, donde turismo rural, gastronomía y producción regional se combinan entre los campos y sierras del sudoeste bonaerense.